doctrina

DOCTRINA Y CARÁCTER

 

¿Cómo logró el cristianismo impactar una cultura como la Romana de corrupción, desenfreno sexual, ansia de poder e injusticia? ¿Cómo lo hizo durante la reforma en Europa?

 

Las palabras del apóstol Pablo a Tito resuenan hoy en día frente al reto que enfrentamos como iglesia para discipular a nuestra sociedad. Para el, la doctrina estaba ligada a la formación sistemática del carácter de individuos que pudieran reflejar el carácter de Cristo brindando la oportunidad de construir una nueva sociedad.

DOCTRINA

TITO 2:1-6 MSG – AMPLC Tito, tu trabajo es hablar de aquellas cosas que contribuyen a la sana (y completa) doctrina (la clase de vida y carácter que identifica a verdaderos cristianos). Guía a hombres mayores a tener vidas de dominio propio (moderación en los apetitos y pasiones), dignidad (la cualidad o estado de ser honrado y estimado) y respeto (la cualidad de saber estimar) hacia una fe, amor y perseverancia saludables. Guía a las mujeres mayores a vivir vidas de reverencia (respeto) para que no terminen siendo calumniadoras ni borrachas, sino modelos de bondad. Al observarlas, las más jóvenes sabrán cómo amar a sus esposos y a sus hijos, a ser virtuosas y puras, a mantener un buen hogar y ser buenas esposas. No queremos que nadie este mirando mal el mensaje de Dios por su comportamiento. También guía a los hombres jóvenes a vivir vidas disciplinadas (tomando la vida seriamente).  7-8 Pero sobre todo muéstrales todo esto haciéndolo tu mismo (siendo tu mismo un modelo de buenas obras), enseñándoles lo que es incorruptible (teniendo el mayor cuidado por la verdad y pureza de motivos), con dignidad y seriedad. Entonces cualquier oponente que esté enfurecido hacia nosotros cuando no encuentre maldad, nada absurdo o algo que pueda desacreditar, pueda cambiar su parecer eventualmente.

 

¿Juzgamos a una sociedad que nos rechaza, pero somos acaso un modelo de transformación a imitar? ¿Somos hoy lo suficientemente atractivos como para mostrar una esperanza a un mundo decadente?

 

El teólogo alemán DOCTRINAPeter Berger escribe: “El protestantismo evangélico produce una revolución cultural en sus nuevos territorios …. Produce cambios radicales en las relaciones entre hombres y mujeres, en la crianza y educación de los hijos, en las actitudes hacia las jerarquías tradicionales. Mas importante todavía, inculca precisamente esa “ética protestante” que Max Weber analizó como un ingrediente importante en el génesis del capitalismo moderno: un enfoque disciplinado, austero y orientado racionalmente al trabajo. Así, a pesar de su indigenización (la fe bíblica) es portadora de una cultura pluralista y modernizadora cuya ubicación original está en las sociedades del Atlántico Norte.”

 

Esa revolución cultural tuvo unas bases y procesos que la Iglesia de hoy necesitamos continuar descubriendo en América Latina. Hay una ética protestante que apunta al carácter y entonces transforma sociedades, de lo contrario solo se enfoca en un misticismo que espera que Dios lo haga todo por ellos.

¿Como logra por ejemplo Alemania producir individuos con una ética y conciencia de trabajo social tan elevada?

La Biblia enseño a la gente de Alemania que aunque ningún ser humano nos esté vigilando, Dios nuestro juez está vigilándonos para ver si obedecemos sus mandamientos de no codiciar ni robar. De acuerdo a la Biblia ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.

 

¿Cómo se inculcó en la cultura de Alemania esta enseñanza de la Biblia?

Después de la reforma del siglo XVI, el catecismo de Heidelberg desempeño tal vez el papel mas importante para forjar la cultura moral de Alemania y de otras naciones Europeas.  Fue un proceso sistemático de enseñar principios de conducta a la sociedad semanalmente.  El catecismo se hizo obligatorio a nivel de la iglesia y en diferentes esferas sociales.

 

Ejemplo del mismo.

Pregunta: ¿Qué prohíbe Dios en el octavo mandamiento?

Respuesta: Dios prohíbe no solamente el robo y la rapiña que castiga la autoridad, sino que llama también robo a todos los medios malos y engañosos con los cuales tratamos de apoderarnos del bien de nuestro prójimo, ya sea por la fuerza por una apariencia de derecho, como son: el peso falso, la mala mercadería, la moneda falsa, la usura, o por cualquier otro medio prohibido por Dios. También prohíbe toda avaricia y todo uso inútil de sus dones.

 

Pregunta: ¿Qué te ordena Dios en este mandamiento?

Respuesta: Buscar en la medida de mis fuerzas, aquello que sea útil a mi prójimo, de hacer con él lo que yo quisiera que él hiciese conmigo, y trabajar fielmente a fin de poder asistir a los necesitados en su pobreza.

 

Este proceso sistemático nos hace falta en nuestras sociedades de América Latina hoy en día. Principios como el trabajo duro no han sido enseñados y como consecuencia vemos feligreses que no quieren trabajar sino obtener un dinero fácil a través de dar unas ofrendas esperando que todo llegue multiplicado.  Es bien cierto que existe una verdad en esta ley de siembra y cosecha pero los principios y valores están entrelazados y uno no puede anular el otro.

 

No es coincidencia entonces que las naciones más seculares como naciones excomunistas y ateas que enseñan que cuando ningún hombre te está vigilando, nadie te está vigilando están entre las naciones más corruptas, no muy diferentes de las naciones hindúes, budistas y musulmanas.

 

La confiabilidad es la materia prima para un mercado empresarial, pero ésta es un fruto en una sociedad si existen principios como el respeto, la honra, la mayordomía y la integridad.

DOCTRINA

 

Si solo salvamos al hombre para el cielo, pero no salvamos su alma, la sociedad estará condenada a vivir las consecuencias de mentes no regeneradas que relegan todo para el cielo, pero viven en la miseria de sus acciones por mentes sinceramente equivocadas.

 

El Reino de Dios es un sistema con el poder de transformar cualquier entorno si se entiende su dinámica y su proceso.

 

Una doctrina cristiana que no conlleva a la transformación del carácter del individuo y de la sociedad de forma sistemática tan solo se nutre de gente que en su desesperación acude domingo a domingo esperando por un milagro en lugar de ser enseñada para ser transformada en un modelo que otros quieran imitar.

POR: PASTOR CAMILO BEDOYA – IGLESIA SEMILLAS DE VIDA

 

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