LA IGLESIA MENONITA DE TEUSAQUILLO NO RESPALDA LOS MATRIMONIOS HOMOSEXUALES

Gran debate se vive en diferentes lugares del mundo por cuenta del creciente apoyo que los matrimonios de parejas del mismo sexo reciben de diversas iglesias cristianas. A través de diferentes medios de comunicación se han conocido algunas denominaciones que abiertamente respaldan no solo la unión de homosexuales en matrimonio, sino que también ordenación de homosexuales al ministerio.

Una de esas es la Iglesia Menonita de los Estados Unidos, en donde alguna congregación local del país del norte, manifestó abiertamente el respaldo a la unión de parejas del mismo sexo en matrimonio.

Este hecho, no necesariamente debe traducirse en que la Iglesia Menonita Mundial, respalde este tipo de acciones.

“Lo primero que cualquier persona en el mundo debe entender, es que no existe cosa tal como una Organización Única Menonita en el mundo, a la cual las iglesias Menonitas debamos algún tipo de subordinación espiritual o de Principios”; manifiesta el Reverendo Peter Stucky, pastor de la Iglesia Menonita de Teusaquillo.

“Lo que existen son Convenciones Nacionales Menonitas en varios países alrededor del mundo, las cuales son algo así como Asociaciones de Iglesias Menonitas. Estas determinan cuáles son los lineamientos a seguir en su lugar de influencia, que es el país en donde tienen presencia”, revela el ministro.

Para él, el tema del homosexualismo debe discutirse ampliamente antes de poder presentar una conclusión al respecto y reconoce que la Iglesia Menonita no ha dado la discusión de una manera profunda. “Hasta el momento creo que no hay una sola Convención Menonita que haya concluido tajantemente que respaldará el matrimonio homosexual o la ordenación de ministros menonitas homosexuales, por lo tanto, las voces que se han escuchado a través de los medios de comunicación no son las oficiales”, recalca.

Esto quiere decir que aunque algunas iglesias locales Menonitas en Estados Unidos hayan casado homosexuales, no es la práctica general de la Convención Menonita de Norteamérica o de Colombia.

“En la Convención Menonita de Colombia no se ha tocado el tema, pero personalmente yo no voy a casar parejas del mismo sexo; creo profundamente que el matrimonio según la Biblia es entre un hombre y una mujer, por lo cual no encuentro un criterio claro para practicar este tipo de uniones”, aseveró Stucky, quien además planteó algunos interrogantes frente al fenómeno homosexual en las iglesias cristianas.

“Definitivamente la discusión tiene que darse y esta debe estar orientada, pienso yo, a resolver algunos de los siguientes interrogantes; ¿Si un homosexual llega a nuestras iglesias lo recibimos o no?; Si la respuesta es afirmativa, ¿lo recibimos  como es o lo tratamos para cambiar su orientación sexual?; ¿Si llega a la iglesia lo bautizamos o no?; ¿Le daríamos posición de liderazgo?, ¿Le negamos la enseñanza o no?. Si en la iglesia restringimos algunas posibilidades de acción de los homosexuales, ¿Qué decimos de la sociedad?, ¿Tienen derechos civiles como ciudadanos?” Se cuestiona el ministro, mientras reconoce que al lado y lado de la discusión hay argumentos de peso, los cuales deben ser considerados y estudiados disciplinadamente para luego dar una directriz clara.

Además reflexiona sobre la posibilidad que a una iglesia cristiana llegue una pareja homosexual ya formalizada. “¿Se debe animar a esa pareja que se divorcie o se debe seguir el consejo de Pablo cuando dice que cada uno conserve el estado en el que llegó al conocimiento de Jesucristo?. Estos temas no pueden abordarse ni desde la literalidad obtusa, ni desde la liberalidad descarada; es necesario hacer estudios rigurosos y estar en todo momento frente al trono de Dios para recibir de él Consejo a través de su Palabra”.

La Iglesia Menonita de Colombia tiene ya una trayectoria pacificadora en el país, ha ayudado en procesos de perdón, paz y reconciliación en diferentes lugares de la geografía nacional y de acuerdo a las palabras del Reverendo Peter, no busca expulsar de su organización a las iglesias locales que han optado por el casamiento de personas del mismo sexo. “Uno no puede llegar a expulsar a una persona u organización porque piense diferente, ese es el camino fácil. Nosotros tenemos el reto de saber lidiar con estas situaciones y sacar lo mejor de ellas para la gloria de Dios”, concluye.

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