Las bienaventuranzas.

 

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” Mateo 5:10

 

Esta es la última bienaventuranza y los dos versículos que siguen están muy relacionados con esta verdad: “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” Mateo 5:11,12.

 

Esta verdad a veces ha sido mal entendida. Es muy importante entender que los bienaventurados son los que padecen persecución POR CAUSA DE LA JUSTICIA. Ocurre que un creyente sufre persecución porque es muy fanático en su testimonio, le falta sabiduría. La promesa no se aplica a esas personas. La Palabra dice que debemos ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas.

 

 

EL SIGNIFICADO

 

Ser justo y hacer justicia es imitar a Jesús. Los que se identifican con El y se parecen a El sufrirán persecución. Una persona justa tiene que separarse de la injusticia de la corriente de este mundo y sufrir las consecuencias.

 

Antes de morir en la cruz Jesús explicó estas verdades a sus discípulos: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros”.
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” Juan 15:18-20.

 

El mundo odia al pueblo de Dios porque es diferente. Jesús era diferente de todos los demás, un hombre perfecto, sin pecado que siempre hablaba la verdad en amor. El mundo lo aborreció. Jesús dijo que nosotros estamos en el mundo pero no somos del mundo, nuestra ciudadanía está en el cielo. Aquí en la tierra estamos como extranjeros y peregrinos, caminando a nuestro destino celestial. No es posible para un creyente amar al mundo y el mundo no puede amarle a él.

 

Los discípulos de Jesús fueron perseguidos, todos menos el apóstol Juan, murieron como mártires.

 

La primera religión falsa fue fundada por Caín, una religión de esfuerzo propio, un sacrificio sin sangre, ningún cordero. Caín es su envidia persiguió a su hermano que era justo y termino matándole.  Por causa de la justicia Daniel fue perseguido. En él había un espíritu superior y fue levantado a un lugar alto en el gobierno. Los sátrapas tenían envidia lograron meter a Daniel en el foso de los leones. Dios lo guardó, fue liberado y prosperó aún más porque fue hecho primer ministro de Babilonia.

 

A través de las edades los cristianos han sufrido persecución. Muchos han sido encarcelados, muchos han enfrentado la muerte victoriosos. Esto ocurre también hoy. Hay países donde la persecución es violenta, sin misericordia. “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” Filipenses 1:29.

 

“Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Más si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” 1 Pedro 2:20-21

 

 

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