REFLEXIONES 2

LA BIBLIA Y EL CELULAR

 

 

¿Se imaginan que pasaría si tratáramos a nuestra Biblia de la misma forma que tratamos a nuestro celular?

 

¿Y siempre cargáramos nuestra Biblia en la cartera, en el maletín, en el cinturón o en el bolsillo del traje?

 

¿Y le diéramos una ojeada varias veces al día?

 

¿Y nos volviéramos para buscarla cuando nos la olvidamos en casa o en la oficina?

 

¿Y si la usáramos para enviar mensajes a nuestros amigos?

 

¿Y si la tratásemos como si no pudiéramos vivir sin ella?

 

¿Y si la diéramos de regalo a los chicos, para su seguridad, y para estar comunicados con ellos?

 

¿Y si la lleváramos cuando viajamos, en caso de necesitarla como auxilio y ayuda?

 

Al contrario del celular, la Biblia no se queda sin señal. Nos podemos conectar con ella en cualquier lugar. No precisamos preocuparnos por la falta de crédito porque Jesús ya pagó la cuenta, y los créditos no tienen fin. Y lo mejor de todo: no se corta la comunicación, y la carga de batería espera toda la vida.

 

‘Busca al Señor mientras puede ser hallado, llámenlo porque está cerca’ (Isaías 55:6)

 

TELÉFONOS DE EMERGENCIA:

 

* Cuando estés triste, ………………………………………………….Marca Juan 14.
* Cuando las personas hablen de ti………………………………… Marca Salmo 27.
* Cuando estés nervioso,…………………………………………….. Marca Salmo 51.
* Cuando estés preocupado,…………………………………… Marca Mateo 6:19,34.
* Cuando estés en peligro,…………………………………………… Marca Salmo 91.
* Cuando Dios parece estar lejos,…………………………………… Marca Salmo 63.
* Cuando tu fe precisa ser fortalecida, …………………………….Marca Hebreos 11.
* Cuando estés solitario y con miedo,………………………………..Marca Salmo 23.
* Cuando estés duro y crítico,………………………………….. Marca 1 Corintios: 13.
* Para saber el secreto de la felicidad, ………………. Marca Colosenses 3:12-17.
* Cuando te sientas triste y solo, ………………………….. Marca Romanos 8:31-39.
* Cuando desees paz y descanso, ………………………….. Marca Mateo 11:25-30.
* Cuando el mundo parece más grande que Dios,………………… Marca Salmo 90.

 

Anota en tu agenda esta lista de números especiales.
¡Va a ser importante en algún momento de tu VIDA!

 

¿ES MÁS FUERTE EL MANSO QUE EL VIOLENTO?

 

Un soldado tenía un caballo y su vecino el granjero tenía otro. El caballo del soldado era un animal de mucho brío y un tanto arisco con la gente, el del granjero en cambio, era dócil, tranquilo y de fácil monta.
Como era de esperarse el preferido por los niños del vecindario era el caballo dócil del granjero, pues lo podían tocar, acariciar y hasta dar paseos sobre su lomo sin ninguna preocupación.

 

“Papá, quisiera que tu caballo fuera manso como el del granjero”- dijo con cierta tristeza la hija del soldado mientras contemplaba desde su casa a los dos animales pastando.

 

Su padre, dejando a un lado los quehaceres, se sentó junto a la pequeña niña y le dijo: – “Hijita, ¿realmente crees que mi caballo no es manso?

 

– Te explicaré algo: Cuando vuelan las balas de cañón y comienza el ruido ensordecedor; Cuando suenan las trompetas y el terrible miedo de la batalla se apodera incluso de los más valientes, allí he visto a muchos caballos de granja correr desbocados en retirada, sin importar cuánto los azoten ellos siempre arrojan al jinete y corren por su vida.

 

Mi caballo en cambio hijita, ese caballo arisco que vez allí correría hacia su propia muerte si yo se lo pidiera, él me cede el control de su voluntad por completo, anulando con nobleza incluso su propio instinto de supervivencia”.

 

¿Ahora lo ves mi niña? – le dijo con amor el soldado:

 

– “Un caballo manso no es aquel de naturaleza tranquila, un caballo realmente manso es aquel que siempre obedece al mando de la rienda, no importando lo que pase”.

 

Desde entonces a la pequeña dejó de afectarle la popularidad del caballo del granjero; Pues al final de cada campaña militar, cuando su padre regresa a casa, ella como de costumbre corre a su encuentro y le brinca al cuello, solo que ahora mientras le abraza con fuerza también agradece en su corazón a aquel caballo arisco que, con su “mansedumbre”, le ha traído a papá con vida.

 

Efesios 6:13 “Por tanto, tomad la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.”

 

CONOCE TU PROPÓSITO

 

 

Fuimos un milagro desde el día en que comenzamos nuestra existencia en este planeta y todavía lo somos.
Salmos 138:8 El SEÑOR cumplirá su propósito en mí; eterna, oh SEÑOR, es tu misericordia; no abandones las obras de tus manos.

 

Tenemos talentos, habilidades, inteligencia y corazón para hacer milagros en nuestra propia vida. Tenemos potencial que ni siquiera hemos comenzado a destapar. Tómense un tiempo hoy para pensar en esto.

 

Salmos 119:73 Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
Job 31:15 (TLA) ¡Tanto a ellos como a mí Dios nos hizo iguales!

 

Salmos 33:15 (NVI) Él es quien formó el *corazón de todos, y quien conoce a fondo todas sus acciones.

 

Salmos 100:3 Sabed que El, el SEÑOR, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado.

 

LA CONSTRUCCIÓN DE TU VIDA

 

En el año 2,150 A.C. en el imperio Babilónico, el hecho de saber construir una casa era ya fundamental, todo era regido por el código Hammurabi, cuya ley numero 229 declaraba: Si un constructor construye una casa y no lo hace con buena resistencia y la casa de derrumba y mata a los ocupantes, el constructor debe ser ejecutado inmediatamente.

 

Parecía muy drástica y mortal dicha ley, pero para los gobernantes ésta ayudaba a controlar los accidentes y tener mejores construcciones de calidad y resistentes a cualquier tipo de clima y desastres naturales.
Jesús al venir a la tierra y vivir en medio de los hombres de su época, comprendió lo indispensable que era el tener una buena casa para la protección de la familia y sabía que toda buena construcción dependía del fundamento o cimiento.

 

Pero él iba más allá, usando el ejemplo de la construcción para hablar del corazón del ser humano y la vida, comparando la casa que se construye sobre la roca con la que se construye sobre la arena. Las dos casas fueron notablemente probadas por las mismas tempestades, pero los resultados fueron notablemente diferentes: Una resistió y la otra cayó.

 

¿Tú sobre qué fundamento estás construyendo tu casa? (Mateo 24:25)

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