REFLEXIONES EDICIÓN 214 PARTE 2 – PERIÓDICO VALORES CRISTIANOS

HACER EL TRABAJO DE DIOS A LA MANERA DE DIOS

 

Ya se trate de trabajo, familia, ministerio o actividades recreativas, todo lo que hacemos se conecta con el propósito de Dios para nuestra vida, y debe ser agradable a Él. Cada esfera de nuestra vida debe ser una expresión de esa relación divina.

 

Satanás trata de engañarnos haciéndonos creer que la vida se divide en dos partes: la secular, que está separada del Señor, y la espiritual. Como hijos de Dios, somos seres espirituales, y cada esfera de nuestra vida debe ser una expresión de esa relación divina. Ya se trate de trabajo, familia, ministerio o actividades recreativas, todo lo que hacemos se conecta con el propósito de Dios para nuestra vida, y debe ser agradable a Él.

 

El mundo quiere que creamos que podemos lograr mucho sin Dios. La gente señalará los esfuerzos humanos, como nuestra educación, destrezas y talentos, y nos asegurará que tenemos todo lo necesario para triunfar sin Dios. Satanás quiere alejarnos de la confianza en el Señor; nuestro enemigo quiere que pensemos que los éxitos anteriores significan que podemos manejar las tareas futuras por nuestra cuenta. Pero la Biblia nos dice lo contrario. Para hacer el trabajo de Dios a la manera de Él es necesario que dependamos de su Espíritu, no de nosotros mismos o de los demás.

SERVIR CON ALEGRÍA A DIOS Y AL PRÓJIMO

 

Si usted es creyente en Cristo, también es siervo, ya sea que esté consciente de eso o no. La pregunta es: ¿Qué clase de siervo es: entusiasta, diligente, gozoso, esquivo o renuente?

 


Si usted es creyente en Cristo, también es siervo, ya sea que esté consciente de eso o no. La pregunta es: ¿Qué clase de siervo es: entusiasta, diligente, gozoso, esquivo o renuente?
El servicio a los demás es un estilo de vida que todo cristiano debe cultivar.
El Señor no divide nuestro servicio en secular y religioso, ni considera uno más valioso que otro. Su deseo es que todo lo que hagamos sea hecho con el corazón de siervo.

 

Nuestro ejemplo es Cristo, que “no vino para ser servido, sino para servir” (Mr 10.45). Dios no suele requerir grandes actos de servicio cada día; más bien, lo que quiere es que sus hijos ayudemos ante las necesidades de los demás y demostremos bondad y hospitalidad.
Imaginemos cómo nos destacaríamos en esta sociedad egoísta si, al igual que Cristo, tratáramos las necesidades de los demás como más importantes que las nuestras (Fil 2.3-5).
Para mantener el corazón de siervo, recuerde que Cristo es su Señor.
Cuando usted obedece a Dios y sirve a los demás con alegría, lo glorifica, ejemplifica la actitud de Cristo e invierte en algo de valor eterno.

CÓMO RECUPERAR EL FERVOR ESPIRITUAL

 

El Señor nos creó para vivir apasionadamente para Él. De ese modo, disfrutamos de las bendiciones de una relación personal con Dios. Así como el calor y la hermosura de una llama atraen a las personas a la chimenea, Dios utiliza también nuestra pasión por Él para atraer a otros.

 

Por tanto, no solo por nuestro propio bien, sino también por el bien de los demás, debemos tener cuidado de no dejar que nuestro fervor a Dios se debilite. Felizmente, el Espíritu Santo nos inquieta cuando comenzamos a dirigirnos en la dirección equivocada. Si usted siente que este es su caso, puede dar varios pasos para volverse hacia Él.

 

1- Evalúe su condición espiritual; pregúntele a Dios si su fuego se ha reducido.
2- Reconozca cualquier distancia que se haya permitido poner entre usted y el Padre celestial, y arrepiéntase.
3- Enfoque su atención en Jesús; medite en la forma que Él enseña a sus seguidores a vivir.

 

Consagre tiempo regular a la Biblia y pídale al Señor que le hable por medio de su Palabra. Ore utilizando palabras sencillas, clamando a Él con fervor y buscando el rostro del Señor. Cuarto, confíe en que el Espíritu Santo le guiará a tener otra vez una relación estrecha con el Padre celestial. Por último, ame y sirva a Dios adorándole y alcanzando a los demás.

 

CINCO MANERAS PARA ENFRENTAR AL DIABLO

Puedes refutar al Diablo, memorizando la palabra de Dios para tu ayuda.

 

reflexiones 214 parte 21. Tendrás más Confianza en Cristo:

La confianza se deposita en algo o alguien que tenemos en memoria y que por lo general tenemos presente en nuestro día a día, si no conoces a Dios y lo tienes presente todos los días no puedes confiar en él.

2. Vencerás el Pecado:

La manera más fácil de derrotar el pecado es teniendo con qué, pero la realidad es que muchos de los cristianos toman en poco el conocer la palabra, las escrituras y al momento encontrarse con el pecado no tienen como evadir y mucho menos enfrentarlo. Porque entonces memorizar la palabra, porque el pecado por lo general comienza con un pensamiento y si la palabra está en tu corazón y mente ningún pecado tendrá oportunidad de acabar contigo.

3. Triunfo sobre Satanás:

Resistir al Diablo y el Huirá ¿Cómo?, no puedes resistir si no tienes una preparación o un entrenamiento, en la resistencia se gastan fuerzas que se obtienen de un entrenamiento constante de la palabra, recuerda que tu trabajo es resistir no pelear de eso se encarga Dios.

4. Compartir las buenas nuevas con facilidad y denuedo:

No hay mejor manera que vender algo que en realidad conoces hasta su más mínimo detalle, y su palabra dice y como conocerán si nadie les predica. Y como predica alguien que no tienen de que hablar, la gente está cansada de contexto quieren una verdad que las enamore y quieren hechos.

5. Deleite en la palabra:

El mayor disfrute y santificación es disfrutar de lo que conoces, en eso puedes pasar horas, días, semanas y nunca cansarte pues eso se hará una realidad en ti. Te invitamos a que pongas esta palabra por obra y veas los cambios que se producirán en tu vida.

 

TRECE AÑOS CONVERSO.

 

NO TIENE VICIOS.

 

NO ME CIERRO A UN LLAMADO QUE ME HICIERA PARA SERVIRLE A MI PAÍS DESDE ALGÚN CARGO PÚBLICO. ME VEO HACIENDO EMPRESA Y CONSULTORÍA. ME SIENTO EN TODAS LAS CONDICIOENS DE SERVIR A MI PAÍS. OCUPAR UN CARGO DEL ESTADO. SERVIR EN UNA GRAN POSICIÓN NACIONAL.

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